Vitaminas para quedar embarazada

Cuando una pareja (o mujer soltera) decide crear una familia, deben revisarse diferentes aspectos, tanto físicos como emocionales, en el proceso. Sin embargo, uno de los factores más importantes para lograr un embarazo exitoso y saludable es la nutrición. Las vitaminas juegan un papel fundamental, no solo en la concepción, sino también en el bienestar general de la madre y el futuro bebé.

A continuación, te cuento un poco sobre algunas de las vitaminas más importantes para aumentar tu probabilidad de tener un embarazo sano:

Ácido fólico (vitamina B9)

El ácido fólico es probablemente la vitamina más conocida cuando se habla de embarazo. Se recomienda comenzar a tomarlo incluso antes de concebir, ya que este nutriente ayuda a prevenir defectos del tubo neural en el bebé, como la espina bífida. Además, el ácido fólico también favorece la salud reproductiva al promover la ovulación regular y mejorar la calidad del esperma en los hombres.

Las fuentes naturales de ácido fólico incluyen verduras de hoja verde y legumbres. Sin embargo, el folato que se obtiene a través de los alimentos no es suficiente, por lo que se recomienda suplementarlo para alcanzar la dosis mínima diaria establecida de 400 mcg, al menos tres meses antes de concebir.

Es muy importante que tengas en cuenta que el ácido fólico debe ser activo. Existen opciones no válidas que aún se prescriben debido a la falta de actualización en este tema, como el conocido Acfol, que no se recomienda tomar. En su lugar, es preferible elegir opciones que contengan folato activo, como Daily Support de la marca Deavocado (puedes usar mi cupón NUTRE10). Con dos cápsulas al día, lo tendrías cubierto, además de sumar algunos ingredientes con un valioso poder antioxidante que te ayudarán a optimizar la calidad ovocitaria.

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Vitamina D

La vitamina D es crucial tanto para la fertilidad femenina como masculina. En las mujeres, ayuda a regular el ciclo menstrual y mejora la receptividad del útero para el embarazo. Además, los estudios sugieren que niveles adecuados de vitamina D pueden aumentar la tasa de éxito en tratamientos de fecundación in vitro (FIV). Para los hombres, esta vitamina puede mejorar la calidad y cantidad del esperma.

La vitamina D se obtiene principalmente a través de la exposición al sol. Sin embargo, su síntesis depende de la zona geográfica y la época del año, ya que en algunos momentos y lugares la incidencia de los rayos solares no es suficiente. También se encuentra en alimentos como pescados grasos, huevos, lácteos enteros y hongos expuestos al sol, aunque estos solo aportan entre un 5 % y un 10 % de la cantidad necesaria.

La biodisponibilidad y eficacia de la vitamina D también dependen de la cantidad de receptores que tengamos para que pueda ejercer su función en nuestro organismo. Por ello, es importante incorporarla durante todo el año. Si bien en verano se toma más sol, si no ha habido exposición el resto del año o suplementación, no habrá suficientes receptores para que cumpla con sus funciones orgánicas.

Mi recomendación general es exponerse al sol durante todo el año y, en invierno especialmente, añadir un suplemento de vitamina D3+K2 (la dosis variará según los niveles reflejados en análisis de sangre).

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Vitamina E

La vitamina E es un nutriente esencial con propiedades antioxidantes que protegen las células del daño causado por los radicales libres. Su papel en la fertilidad ha sido objeto de varios estudios, especialmente en relación con la salud reproductiva de hombres y mujeres.

En las mujeres, la vitamina E puede mejorar la calidad del óvulo y equilibrar las hormonas, lo que podría favorecer la concepción. Además, se ha sugerido que podría reducir el riesgo de abortos espontáneos al mejorar la salud del útero y su capacidad para sostener un embarazo.

En los hombres, la vitamina E puede beneficiar la calidad del esperma, ya que protege las células espermáticas del daño oxidativo, mejorando su movilidad y vitalidad, y aumentando así las posibilidades de embarazo.

Las mejores fuentes de vitamina E en la dieta son el aceite de oliva, almendras, aguacates y semillas de girasol. Rara vez es necesario suplementarla, ya que con la ingesta de estos alimentos suele ser suficiente.

Vitamina C

La vitamina C es un nutriente esencial con una potente acción antioxidante. Su relación con la fertilidad ha sido estudiada ampliamente, destacándose sus beneficios tanto para hombres como para mujeres.

En las mujeres, la vitamina C protege los folículos del daño oxidativo, contribuyendo a la salud reproductiva. Además, algunos estudios sugieren que mejora la calidad del moco cervical, facilitando la concepción.

En los hombres, la vitamina C protege los espermatozoides del daño de los radicales libres, mejorando su calidad y movilidad. También se ha observado que puede reducir los niveles de espermatozoides anormales e incrementar la motilidad espermática, aumentando las probabilidades de embarazo.

Además, esta vitamina favorece la absorción del hierro de origen vegetal, un mineral crucial para una correcta producción de hormonas responsables de un ciclo menstrual sano.

Se encuentra en alimentos como perejil fresco, cítricos, fresas, kiwi, pimiento crudo y brócoli. A pesar de un consumo adecuado de estos alimentos, en muchos casos es recomendable suplementarla para potenciar su efecto protector frente a los radicales libres y mejorar tanto la calidad espermática como ovocitaria.

Vitamina A

Al igual que la vitamina C, la vitamina A es un potente antioxidante. También está implicada en la correcta asimilación del hierro y en el proceso de detoxificación de los estrógenos.

Es muy recomendable suplementarla, especialmente en casos de síndrome premenstrual (SPM), dismenorrea o endometriosis, aunque una dieta equilibrada con calabaza, zanahoria, mango, yema de huevo e hígado orgánico puede aportar cantidades adecuadas.

Cabe destacar que, antes de una transferencia embrionaria, se debe suspender la suplementación con vitamina A, ya que dosis elevadas pueden ser contraproducentes durante el embarazo.

Suplemento recomendado: Pack Antiox de Ringana (Cupón NUTRE20 para 20 € de descuento en la primera compra).

Otras vitaminas del complejo B

Las vitaminas B1, B2, B3, B6 y B12 son fundamentales en la búsqueda del embarazo, ya que contribuyen a un correcto equilibrio hormonal. Esto optimiza el proceso de maduración folicular, protege el cuerpo lúteo y permite elevar los niveles de progesterona para sostener el endometrio y asegurar que el embarazo continúe.

También son esenciales a nivel neurológico y resultan fundamentales en casos de estrés o de mala gestión estrogénica (SPM, dismenorrea, endometriosis). En estos casos, su suplementación es clave, incluso en combinación con la vitamina K, que participa en los procesos de coagulación y en la biodisponibilidad de la vitamina D.

Un suplemento ideal es el Pack B de Ringana, que además contiene citrato de magnesio, un mineral clave para potenciar la fertilidad en hombres y mujeres.

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Conclusión

Una alimentación sana, abundante y variada en vegetales (verduras, hortalizas y frutas), es casi suficiente para cubrir la mayoría de las vitaminas necesarias. Sin embargo, cuando la búsqueda del embarazo es disfuncional, puede ser necesario suplementar algunas de ellas para recuperar el equilibrio hormonal, metabólico, neurológico e inmunológico.

Dentro del programa Nutre tu Fertilidad, analizamos cada caso y ofrecemos pautas específicas para la suplementación.

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